Trabajadoras y trabajadores del Hospital El Cruce llevaron adelante una jornada de visibilización y protesta pacífica para exigir mejoras salariales y laborales, en un contexto de deterioro del poder adquisitivo y debates abiertos sobre el financiamiento del sistema sanitario. La atención a pacientes se mantuvo garantizada.
Trabajadoras y trabajadores del Hospital El Cruce realizaron este jueves una jornada de visibilización y protesta pacífica en reclamo de salarios dignos, mejores condiciones laborales y en defensa de la salud pública. La medida, desarrollada a lo largo del día dentro del predio hospitalario, no implicó la suspensión de la atención médica ni la afectación de guardias o servicios esenciales, según informaron los propios representantes del personal.
El Hospital El Cruce –ubicado en Florencio Varela y considerado una institución de referencia regional en atención de alta complejidad– atiende a pacientes provenientes de distintos distritos del conurbano sur y del interior de la provincia de Buenos Aires. En ese marco, el reclamo se planteó con el objetivo de visibilizar una situación que, de acuerdo con los trabajadores, se ha vuelto estructural.
Deterioro salarial y precarización laboral
De acuerdo con lo expresado por la representación gremial del hospital, la protesta se inscribe en un escenario de fuerte deterioro salarial, contratos laborales precarios y dificultades crecientes para sostener el funcionamiento cotidiano de la institución. Si bien no se difundieron cifras salariales específicas durante la jornada, los trabajadores señalaron que los ingresos actuales no alcanzan a cubrir las necesidades básicas, una situación que se replica en amplios sectores del sistema público de salud.
Desde una perspectiva de derechos humanos, el reclamo se vincula directamente con el derecho al trabajo en condiciones dignas y equitativas, reconocido por la Constitución Nacional y por tratados internacionales ratificados por la Argentina. La desigualdad salarial y la inestabilidad contractual impactan de manera diferenciada en mujeres y diversidades, que constituyen una parte significativa del personal de salud, especialmente en tareas de enfermería, cuidados y servicios generales.
Alertas por el financiamiento y el modelo de gestión
En los días previos a la jornada, circularon versiones y un comunicado oficial del hospital en relación con posibles cambios en el financiamiento y el modelo de gestión. Desde la conducción institucional se aclaró públicamente que no existe, al menos en la actualidad, un proyecto de privatización del Hospital El Cruce.
Sin embargo, los trabajadores manifestaron que se mantienen en estado de alerta. Según explicaron, la experiencia acumulada en el sistema de salud argentino muestra que los cambios en los esquemas de financiamiento pueden derivar en procesos de mercantilización o recortes que afectan tanto a las condiciones laborales como al acceso de la población a la atención sanitaria.
La voz de los trabajadores
“Este hospital no funciona solo por su infraestructura o por los equipos de última generación. Funciona gracias al trabajo, el compromiso y el esfuerzo de sus trabajadores y trabajadoras”, afirmó Diego Garrobo, representante gremial del Hospital El Cruce.
Garrobo remarcó que, pese a los salarios bajos, los contratos precarizados y el desgaste físico y emocional, el personal continúa garantizando la atención diaria. “Seguimos poniendo el cuerpo todos los días”, señaló, en una definición que resume el clima expresado durante la jornada.
Desde la representación de los trabajadores también subrayaron que la protesta tuvo como finalidad interpelar tanto a las autoridades como a la comunidad. “El Hospital El Cruce es de todos y todas. Defenderlo también significa defender condiciones dignas para quienes trabajan acá”, expresaron en un comunicado difundido durante la jornada.
Un hospital clave para la región
El Hospital El Cruce cumple un rol estratégico en el sistema público de salud del conurbano bonaerense. Su nivel de complejidad, su capacidad tecnológica y su inserción territorial lo convierten en una institución central para miles de familias que no encuentran respuesta en el sector privado.
En ese sentido, distintos especialistas en políticas públicas sanitarias advierten desde hace años que la sostenibilidad del sistema depende no solo de la inversión en infraestructura, sino también del fortalecimiento de las condiciones laborales del personal. La sobrecarga de trabajo, la falta de reconocimiento salarial y la inestabilidad contractual son factores que, a mediano plazo, impactan en la calidad de la atención.
Un reclamo que interpela al Estado
La jornada de protesta incluyó espacios de encuentro, diálogo y reflexión colectiva entre trabajadores, desarrollados en un marco pacífico y respetuoso. El reclamo no apuntó a señalar responsabilidades individuales ni a formular acusaciones penales, sino a visibilizar una problemática estructural que atraviesa al sistema público de salud.
En un contexto social marcado por la inflación, la pérdida de poder adquisitivo y el aumento de la demanda en hospitales públicos, el conflicto en El Cruce vuelve a poner en agenda una pregunta de fondo: cómo garantizar el derecho a la salud de la población sin garantizar, al mismo tiempo, condiciones dignas para quienes la hacen posible.
El desenlace de este reclamo dependerá de las respuestas que den las autoridades competentes. Mientras tanto, los trabajadores del Hospital El Cruce ratifican que la defensa de la salud pública está indisolublemente ligada a la defensa de sus derechos laborales.
