Juventudes peligrosas, juventudes en peligro
Pibes armados en la escuela, pibes desbordados y desoídos, entre el vacío emocional y la ausencia de una mirada que aloje el malestar. El desafío es recuperar la palabra como puente antes de que el silencio se vuelva insoportable en este tiempo de algoritmos, crisis escolar y discursos de poder violentos.
No son postales lejanas ni escenas importadas de Estados Unidos. Es acá, ahora: un pibe que amenaza con matar a sus compañeros de escuela o que directamente ejecuta la amenaza. Y lo primero que aparece, casi como reflejo, son las preguntas rápidas, las que ordenan el miedo pero también lo simplifican: quién es, qué hizo, qué consumía, qué videojuego jugaba. Como si en esa búsqueda hubiera una explicación suficiente, como si alcanzara con señalar a un pibe para ...










