En Florencio Varela empezó una historia que obligó a la Argentina a entender que ser mujer no depende de la genitalidad
En una casa de Florencio Varela, Mariela Muñoz crió a 23 hijos e hijas y construyó una maternidad basada en el cuidado cotidiano. Años después, el Estado argentino reconocería legalmente su identidad como mujer al emitirle un DNI acorde a su identidad femenina, en un antecedente que anticipó debates que décadas más tarde quedarían plasmados en la legislación sobre identidad de género.
Antes de que su nombre apareciera en los noticieros y en los expedientes judiciales, Mariela Muñoz ya llevaba una vida que se parecía a la de muchas mujeres del conurbano.
En una casa de Florencio Varela, donde vivió durante años, comenzó a recibir a chicos y chicas que con el tiempo pasarían a formar parte de su familia. Algunos llegaban a través de madres que atravesaban situaciones difíciles; otr...

