La hermana de uno de los tres aprehendidos en Santa Rosa, dio su versión sobre el conflicto, cuestionó el cambio en la denuncia que derivó en las detenciones por presunta tentativa de homicidio y violación de domicilio, y reclamó que se revise la situación judicial de sus familiares. Además, denunció la falta de pruebas suficientes, relató el contexto de una presunta situación de abuso sexual contra una adolescente y advirtió sobre las consecuencias de las detenciones para un bebé de seis meses y un menor con autismo que quedaron sin el cuidado cotidiano de sus madres. En medio de este escenario, también queda abierta una pregunta central: ¿qué avances hubo para esclarecer el presunto abuso denunciado y garantizar la protección de la adolescente vulnerada?
El entorno familiar de las tres personas aprehendidas recientemente en el partido de Florencio Varela rompió el silencio para brindar su versión sobre los hechos y desmentir las versiones que circularon en medios de comunicación, en las que se los vinculó con una presunta tentativa de homicidio y violación de domicilio.
De acuerdo con las declaraciones brindadas por Romina Pérez, hermana de una de las detenidas, la acusación judicial carecería de sustento probatorio suficiente respecto de su hermana Cintia P. (30), su cuñado Jonatan A. (30) y Tamara A. (29). Según expresó, el trasfondo del conflicto se habría originado a partir de una grave denuncia intrafamiliar y no de un ataque premeditado contra el denunciante.
La versión familiar sobre el origen del conflicto
Conforme al testimonio de Romina Pérez, los acontecimientos se habrían desencadenado en mayo de 2025, momento en que los hermanos de una menor de 14 años habrían tomado conocimiento de que la adolescente venía sufriendo presuntos abusos sexuales desde los 12 años. El presunto agresor sexual, según relató la familiar, habría sido la expareja de la madre de la menor, quien presuntamente aprovechaba las jornadas laborales de la mujer bajo la modalidad cama adentro para perpetrar los ultrajes bajo amenazas.
Pérez detalló que, ante una severa crisis de angustia y manifestaciones físicas de la víctima menor de edad, familiares directos se dirigieron con extrema conmoción a buscar al supuesto autor a la vivienda de su hermano. En ese contexto, según su relato, uno de los allegados, identificado como Agustín F., habría irrumpido en el inmueble y agredido físicamente a Marcelo V. (56), hermano del acusado de abuso, al no hallar al individuo que buscaba.
Frente a esa situación, Romina Pérez remarcó que la presencia de Jonatan A., Tamara A. y Cintia P. en el lugar habría tenido como único propósito intervenir para retirar a Agustín F. y detener la agresión, desmintiendo que hayan actuado con intenciones lesivas o delictivas.
Cuestionamientos a las actuaciones y al cambio en la denuncia
En sus declaraciones, la hermana de la detenida cuestionó con dureza el devenir procesal de la causa. Según sus dichos, el damnificado habría radicado inicialmente la denuncia penal señalando únicamente a Agustín F. como responsable de la agresión. No obstante, siempre según la versión familiar, el denunciante habría modificado su testimonio formal casi un año después ante las autoridades judiciales para incriminar a cuatro personas e impulsar una acusación bajo la carátula de tentativa de homicidio y violación de domicilio, aportando identidades completas.
Asimismo, Pérez afirmó que el denunciante mantendría un vínculo fluido de asistencia hacia su propio hermano privado de la libertad en una unidad penitenciaria. A su vez, cuestionó que en sede judicial se hayan ponderado presuntas condiciones de discapacidad invocadas por el denunciante, desatendiendo —según su postura— el reclamo de justicia y el contexto de las víctimas del abuso que detonó el incidente.
Reclamo de libertad y situación humanitaria de los detenidos
La familia hizo un llamado público a las autoridades judiciales a fin de que se revise la medida cautelar que pesa sobre los aprehendidos, amparándose en el principio de inocencia y destacando situaciones de extrema vulnerabilidad:
- Cintia P.: Según informó su hermana, se encuentra privada de su libertad siendo madre de un lactante de 6 meses de vida con alimentación materna exclusiva, quien habría quedado privado de la lactancia desde el momento de la aprehensión.
- Tamara A.: Su entorno familiar señaló que tiene a su exclusivo cuidado a un hijo diagnosticado con trastorno del espectro autista, quien requiere atención constante y reclama por su progenitora.
- Jonatan A. Fue definido por sus allegados como un sostén de familia y persona trabajadora que carecería de antecedentes delictivos.
La imputación inicial y el marco procesal
Las detenciones de Jonatan Maximiliano A. (30), Cintia P. (30) y Tamara A. (29) fueron concretadas por personal del Gabinete Técnico Operativo (GTO) de la Comisaría 1ª de Florencio Varela en las inmediaciones del barrio Santa Rosa. La medida fue avalada por el Juzgado de Garantías Nº 6 y la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 1 descentralizada.
En el sumario policial y judicial inicial se investiga un presunto hecho caratulado provisionalmente como «violación de domicilio y homicidio en grado de tentativa», a raíz de la denuncia por la irrupción en la vivienda de Marcelo V. y supuestas amenazas de muerte. En virtud de las garantías constitucionales de defensa en juicio y presunción de inocencia, la situación procesal de los imputados continúa sujeta a la recolección de pruebas y a las diligencias que determine el magistrado interviniente.
