Trabajadores despedidos de la cadena Doctor Ahorro realizaron una movilización frente a la casa central de la empresa, ubicada en el barrio porteño de Villa Ortúzar, para reclamar el pago de salarios, indemnizaciones y otros conceptos laborales que la firma adeuda desde hace semanas. “Logramos encontrar a la dirigencia allí en las oficinas, pudieron escuchar nuestro reclamo y, aunque fue intenso, todo se desarrolló de manera pacífica, sin incidentes”.
La protesta tuvo lugar en la sede de Energy Vida Argentina S.A., razón social de la empresa, donde también funciona una droguería.
Según denunciaron, los despedidos —alrededor de 90— recibieron los telegramas durante la semana de Navidad y Año Nuevo. “La empresa nos quiere despedir argumentando una supuesta situación de crisis y pretende abonarnos solamente el 50% de la indemnización”, explicó Federico, uno de los trabajadores afectados. Además, detalló que aún no se les pagó “el último salario trabajado, las vacaciones no gozadas, el aguinaldo y otras cargas”.
La movilización se realizó al mediodía, en un horario elegido estratégicamente ante la presencia de directivos de la firma. “Logramos encontrar a la dirigencia allí en las oficinas, pudieron escuchar nuestro reclamo y, aunque fue intenso, todo se desarrolló de manera pacífica, sin incidentes”, señaló Federico, quien también agradeció el acompañamiento de organizaciones políticas.
Doctor Ahorro desembarcó en la Argentina en septiembre de 2002, en pleno contexto posterior a la crisis de 2001, cuando amplios sectores de la población no podían acceder a medicamentos. La empresa creció rápidamente aprovechándose de ese escenario, ya que su modelo de negocios está diseñado para obtener altas ganancias en contextos de crisis social y económica. La firma es de capitales mexicanos y pertenece a un grupo empresario cuyo presidente y dueño es Xavier González Zirión, exdiputado del Partido Revolucionario Institucional (PRI) de México.
En ese marco, los trabajadores despedidos de Dr Ahorro expresaron su solidaridad con la lucha de los operarios de a empresa Lustramax/Illustramax, que llevan adelante una toma de fábrica. “Ellos tienen una organización más concentrada; nosotros estamos fragmentados en sucursales, casa central y depósito, por eso nuestra organización fue autoconvocada, pero crece día a día”, afirmó Federico.
Actualmente, la empresa ya cerró al menos 11 sucursales: cuatro en el interior del país (Salta, Córdoba y Mendoza, con dos locales en Córdoba) y el resto en la Ciudad de Buenos Aires. Además, denunciaron que varios locales acumulan deudas de alquiler superiores a tres meses y que algunos ya fueron publicados para alquiler, lo que anticipa nuevos cierres.
Para los trabajadores, la situación forma parte de un proceso más amplio. “Lo que están haciendo es adelantar la aplicación de la reforma laboral, aunque todavía no esté aprobada. Vienen por los trabajos de todxs y, sobre todo, por los de mayor antigüedad, para poder despedir sin pagar un solo centavo”, advirtió Federico.
Finalmente, anunciaron que continuarán con medidas de visibilización y nuevas movilizaciones en distintas sucursales para denunciar los despidos, los cierres y el vaciamiento de la empresa.
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