jueves, febrero 26

Carta de una madre a la comunidad de Florencio Varela

A la comunidad educativa y a los vecinos y vecinas de Florencio Varela:

Me dirijo a ustedes como madre. Como madre de un menor que integra el Centro de Estudiantes de una escuela pública de nuestro distrito.

Lo hago con profunda preocupación y con la responsabilidad que implica cuidar a nuestros hijos e hijas.

Días atrás, la consejera escolar Karina Macedo convocó a estudiantes a la puerta del Consejo Escolar de Florencio Varela mediante una convocatoria poco clara. A los chicos se les transmitió que se trataba de una instancia de participación vinculada a problemáticas educativas. Sin embargo, al llegar al lugar, se encontraron con una escena muy distinta a la que se les había anticipado.

En la puerta del organismo se encontraba una periodista de La Nación +, un abogado y la propia consejera escolar, quienes tenían pautada una nota cuyo objetivo era cuestionar públicamente el manejo que el oficialismo lleva adelante dentro del Consejo Escolar.

Nada de esto fue informado previamente de manera transparente a los estudiantes.

No se explicó que habría una cobertura mediática nacional.
No se detalló el carácter político partidario de la intervención.
No se solicitó autorización a los padres y madres para el uso de imagen de menores de edad.

Nuestros hijos no pueden ser utilizados como herramienta en disputas políticas. No pueden ser expuestos ante cámaras sin consentimiento familiar. No pueden ser colocados en un escenario que no les fue explicado con claridad.

Considero que esto constituye, como mínimo, un abuso de confianza hacia adolescentes que creen en la participación estudiantil como herramienta democrática y hacia las familias que depositamos nuestra confianza en los adultos responsables de conducir organismos públicos.

El hecho fue denunciado ante la comisaría correspondiente y comunicado formalmente a los miembros del Consejo Escolar. No buscamos escándalo ni confrontación partidaria. Buscamos algo mucho más básico: respeto.

Respeto por la autonomía de los centros de estudiantes.
Respeto por la integridad de los menores.
Respeto por las familias.

Hago pública esta situación porque creo que el silencio habilita que estas prácticas se repitan. Y no podemos naturalizar que funcionarios utilicen a jóvenes estudiantes en estrategias mediáticas sin información clara ni consentimiento.

La participación juvenil es valiosa. La formación política también. Pero debe ser libre, informada y acompañada por las familias cuando se trata de menores.

Que esto no vuelva a suceder.

Como madre, no lo voy a permitir. Y espero que como comunidad tampoco.

Atentamente,
Melina Retamar

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