sábado, enero 31

135 años de Florencio Varela: festejos mientras barrios enteros siguen sin agua y colectivos no circulan

En su aniversario, el discurso oficial celebra identidad y cultura, pero la vida cotidiana de vecinas y vecinos refleja otra realidad que nada tiene de festivo: cortes de agua, falta de transporte y desigualdad territorial siguen marcando la experiencia de la ciudad.

Mientras los actos protocolares llenan de música y banderas la Plaza del centro de la ciudad, San Juan Bautista, y las redes sociales municipales relatan este festejo, muchos barrios de Florencio Varela enfrentan problemas que no admiten celebración. La historia reciente de la ciudad, reconstruida desde la sección De a Pie de El Vespertino, muestra un distrito que crece y se construye con avances públicos significativos, pero también con deudas sociales persistentes.

Transporte paralizado y vecinos aislados


Actualmente, las línea de colectivos 148, Nuevo Halcón mantiene una abstención de tareas indefinida por incumplimientos en el pago de salarios. Esta medida se suma a conflictos previos, dejando a gran parte de la población sin transporte público. Las vecinas y vecinos dependen de estas rutas para acceder a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, acercarse a hospitales, a sus puestos de trabajo,… por lo que la falta de colectivos profundiza desigualdades y limita derechos fundamentales como la movilidad y la salud.

Derecho al agua vulnerado
Verano tras verano, los barrios varelenses padecen cortes, baja presión o ausencia total de agua potable. Los informes de la sección De a Pie documentan que, incluso tras intimaciones formales del municipio a AySA, la problemática se repite cada temporada de altas temperaturas. El verano de 2025, al igual que este enero del 2026, dejó a vecinos de multiples barrios varios días sin agua, exponiendo no solo un servicio deficiente sino la vulneración de un derecho básico reconocido por estándares de derechos humanos.

Memoria de tragedias y violencia estructural
La historia reciente de Florencio Varela también está marcada por tragedias que la comunidad recuerda con dolor. Desde los 14 fallecidos en Cromañón, hasta casos de violencia estatal de los años setenta, inundaciones reiteradas y episodios de criminalidad que impactaron en barrios periféricos, la memoria vecinal evidencia un patrón de vulnerabilidades que no siempre se refleja en los discursos oficiales.

Festejos en el centro, tragedias en la periferia: la desaparición de Paloma y Josué

Un año atrás, mientras la comunicación oficial celebraba el aniversario de la ciudad con actos, música y banderas, la comunidad vivía un drama que no tuvo lugar en los escenarios: la desaparición, seguida de asesinato, de Paloma y Josué, dos jóvenes de Florencio Varela cuya situación movilizó a familiares, vecinas y vecinos, y alertó sobre la vulnerabilidad de niños, niñas y adolescentes en el distrito. Este episodio recordó que, más allá de la fiesta institucional, persisten realidades de riesgo y urgencias que la agenda oficial no siempre visibiliza ni aborda con la debida atención.

Orgullo local y logros colectivos
Entre tanto, también hay relatos que rescatan logros comunitarios: la creación del Hospital El Cruce – Néstor Kirchner, la Universidad Nacional Arturo Jauretche, y los títulos internacionales del club Defensa y Justicia son mencionados por vecinos como hitos de identidad y orgullo local. Sin embargo, estos avances conviven con problemas estructurales aún sin resolver, mostrando que los reconocimientos deportivos o educativos no alcanzan a cubrir las necesidades básicas de la población.

Pirotecnia, mercado informal y seguridad
Otro ejemplo de la distancia entre discurso y realidad se encuentra en la venta informal de pirotecnia, prohibida fuera de condiciones estrictas por normativa municipal. La circulación de productos a través de redes sociales reabre alertas sobre seguridad y memoria colectiva, recordando tragedias pasadas y la persistencia de prácticas sin control efectivo del Estado.

Un aniversario para reflexionar más que celebrar


El 135º aniversario de Florencio Varela muestra un contraste evidente: mientras la comunicación oficial se centra en festejos, actividades culturales y música, la vida diaria de vecinas y vecinos sigue marcada por carencias y vulneraciones de derechos básicos. La lectura de los hechos documentados por la sección De a Pie permite entender que la historia de la ciudad no se construye solo desde el protocolo, sino también desde la memoria de sus habitantes, los reclamos persistentes y la lucha por servicios esenciales.

Conclusión crítica
Florencio Varela cumple 135 años con avances reconocibles, pero también con desigualdades profundas que impactan en la salud, la movilidad y la calidad de vida de gran parte de la población. Este aniversario, más que un motivo de celebración, es una oportunidad para que autoridades, ciudadanía y sociedad civil reflexionen sobre los derechos que aún esperan ser garantizados. La historia del distrito se escribe en cada barrio, en cada reclamo, y no solo en los discursos preparados para la ocasión.

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