El hombre que aseguró haber revelado vínculos entre sectores policiales y el narcotráfico apareció asesinado a balazos en un descampado del conurbano bonaerense. Sin hipótesis confirmadas, el caso se inscribe en un territorio marcado por violencias estructurales asociadas a economías ilegales.

El sábado pasado por la tarde, las inmediaciones de la calle Paysandú y la avenida Eduardo Holmberg, en una zona semi rural de Florencio Varela, fueron escenario del hallazgo del cuerpo sin vida de un hombre en avanzado estado de descomposición. El hecho fue advertido a partir de un aviso de vecinos que alertaron por olores nauseabundos en el lugar.
De acuerdo con fuentes judiciales, el reporte inicial recibido por la fiscalía indicaba que podría tratarse de una persona fallecida por una descompensación. Sin embargo, al arribar al lugar, el fiscal Darío Provisionato y personal de la Policía de la Provincia de Buenos Aires constataron la existencia de signos evidentes de muerte violenta.
El cuerpo se encontraba oculto debajo de arbustos, en un sector de difícil acceso. Las primeras pericias determinaron la presencia de al menos seis orificios de entrada de arma de fuego en la espalda. Según informaron fuentes del caso, no se detectaron orificios de salida, aunque este extremo deberá ser confirmado o descartado por la autopsia correspondiente. El estado del cuerpo indicaba que el fallecimiento se habría producido varios días antes del hallazgo.
Identificación de la víctima
En un primer momento, la víctima no pudo ser identificada debido a la ausencia de documentación y al avanzado estado de descomposición. Tampoco era reconocida por personas de la zona. Se realizaron consultas en registros de personas buscadas y paraderos en Florencio Varela, Quilmes, Berazategui y Almirante Brown, sin resultados positivos.
La identidad fue confirmada posteriormente mediante un cotejo de huellas dactilares. Según confirmó la fiscalía, se trataba de Juan Francisco Viarnes, de 66 años, conocido como “El Francés”.
Antecedentes públicos del fallecido
Viarnes había adquirido notoriedad pública en 2013, cuando declaró ante la Justicia haber trabajado durante un período como agente encubierto ilegal para la división de Drogas Peligrosas de la Policía de Córdoba. Ese testimonio dio origen a una investigación judicial de amplio alcance institucional, conocida públicamente como el “narcoescándalo” cordobés.
En el marco de esa causa, se produjeron renuncias de funcionarios, desplazamientos en la estructura policial y detenciones de altos mandos, hechos que fueron oportunamente investigados y tramitados por la Justicia. Viarnes sostuvo haber presenciado y detallado prácticas irregulares, entre ellas la presunta plantación de droga para la instrucción de causas judiciales y la existencia de vínculos entre sectores policiales y el narcotráfico. Dichas afirmaciones fueron incorporadas a expedientes judiciales y evaluadas en ese contexto.
A lo largo de los años, distintas investigaciones judiciales y reconstrucciones periodísticas mencionaron la sospecha de que Viarnes se movía en un rol informal de colaborador o agente encubierto, sin un encuadre legal regular, una caracterización que formó parte del debate público sobre su figura, sin constituir una situación jurídica formalizada.
Los últimos movimientos bajo análisis
Según información incorporada al expediente, Viarnes habría llegado a la zona de Berazategui en noviembre pasado. En ese período, habría contactado a distintas personas para solicitar una dirección que le permitiera realizar trámites administrativos, entre ellos la renovación o tramitación de un registro de conducir. Estos datos forman parte de la reconstrucción de sus últimos movimientos.
También es objeto de análisis la vestimenta que llevaba al momento de su muerte —un jean, camisa lila, zapatillas deportivas, cabello teñido y un arito—, especialmente en relación con el entorno rural en el que fue hallado el cuerpo.
El teléfono celular de Viarnes no fue encontrado en el lugar. No obstante, según indicaron fuentes judiciales, su número telefónico se encontraba activo al momento del fallecimiento, un elemento que podría resultar relevante para el análisis de comunicaciones, aunque no se informaron resultados al respecto.
Alcance de la investigación
Hasta el momento, no existe una hipótesis confirmada sobre el móvil del homicidio ni sobre la autoría del hecho. La fiscalía analiza distintas líneas investigativas, incluyendo la posibilidad de que el crimen esté vinculado con antecedentes personales de la víctima, sin que ello haya sido acreditado.
No hay imputaciones ni elementos judiciales que permitan vincular este hecho con organizaciones de narcomenudeo que operen en Florencio Varela ni con personas o grupos determinados. Cualquier mención a economías ilegales se circunscribe al contexto general del territorio y no implica una atribución directa de responsabilidades.
Contexto territorial
Florencio Varela es un distrito donde, en los últimos años, se registraron distintos episodios de violencia armada e investigaciones judiciales vinculadas a economías ilegales de pequeña escala. Especialistas en derechos humanos señalan que estos fenómenos suelen desarrollarse en contextos de desigualdad estructural, con impactos diferenciados sobre poblaciones vulneradas, particularmente mujeres, jóvenes y adolescentes.
Este contexto forma parte del marco general en el que se inscribe el caso, sin que exista hasta el momento una relación probada entre esas dinámicas y el homicidio investigado.
Un caso con preguntas abiertas
La muerte de Juan Francisco Viarnes en Florencio Varela permanece bajo investigación judicial. Por ahora, los hechos confirmados son acotados: un hombre fue hallado sin vida con múltiples disparos en una zona periférica del distrito y su identidad fue establecida mediante pericias oficiales.
Las circunstancias del hecho, los responsables y cualquier posible vínculo con su pasado como denunciante deberán ser determinados por la Justicia. Hasta tanto ello ocurra, el caso continúa abierto y sin conclusiones definitivas.
