domingo, enero 25

La voz de Hind Rajab nominada al Oscar ¿por qué es importante que se vea en Argentina?

El 29 de enero de 2024, la familia Rajab huía de la ciudad de Gaza cuando el coche en el que viajaban Hind, su tío, tía y sus primas y primos fue atacado por un tanque del ejército israelí.  Su prima,  llamó a la Media Luna Roja Palestina, diciendo que mataron a sus padres y pidiendo rescate: fue asesinada. El quien permaneció en línea con la Media Luna Roja fue la Hind, de 5 años quien les decía «Vengan por mí. ¿Vendrán por mí? Tengo tanto miedo, ¡vengan, por favor!». Su voz quedó registrada y trascendió su vida. La niña también fue asesinada y luego también los rescatistas. La película recrea este momento y una reconstrucción de los ataques. Antes de lograr esta nominación cosechó elogios en los principales festivales de cine. Poco después de empezar a proyectarse se conoció información sobre este crimen: uno de los asesinos tiene ciudadanía argentina.

Es septiembre de 2025: el genocidio en Gaza no solo mata por las masacres que ocasionan los bombardeos contra la población, sino que, producto del bloqueo de ayuda humanitaria, miles de personas mueren por causas evitables. La hambruna y la falta de asistencia sanitaria complementan el acción genocida del ejército. 50 embarcaciones navegan pro el Mediterráneo buscando llegar a Gaza con ayuda humanitaria (alimentos, solución nutricional para bebés, medicamentos y algunos algún juguete para intentar regalar un momento de alegría a las niñeces sufridas), semanas después sería interceptado. Mientras todo eso sucede, una película es ovacionada en el Festival de Cine de Venecia.

La Voz de Hind Rajab se proyectó en distintos Festivales de Cine desde su estreno en septiembre en El Festival de Cine de Venecia donde su directora, la tunecina Kaouther Ben Hania, ganó el premio León de plata por la película. Ese mismo mes también ganó el Permio del Publico en el Festival de Cine de San Sebastián. En Octubre ganó el premio del jurado en el Festival Internación del Cine de Chicago y estuvo nominada como mejor película. Festival de Cine de Londres. El recorrido continuó hasta ser nominada en los recientes Globo de Oro y la flamante nominación para los premios Oscar que se entregarán en marzo.

La historia

Hind Rajab tenía 5 años, en mayo de ese año iba a cumplir 6. Ante un alerta de nuevos bombardeos al campamento de refugiados donde vivía precariamente su familia, sus padres creyeron que lo mas seguro sea que vaya en auto con sus tíos ya que era muy niña y podría cansarse mucho al tener que salir a pie como ellos lo hicieron.

La niña Hind Rajab.

Un tanque israelí interceptó al auto y le disparó. El auto quedó inmóvil. Los tiós de Hind Rajab fueron asesinados, pero su prima  Layan Hamadeh, de 15 años, se encontraba junto a Hind atrás del auto. Layan llamó a la Media Luna Roja Palestina para pedir rescate e informar que sus padres y hermanos habían sido asesinados. Mientras les da la las coordenadas se escuchan disparos.  Luego sucedería el  impactante momento que inspiró la película: una niña de 5 años retoma la conversación pidiendo rescate.  «Vengan por mí. ¿Vendrán por mí? Tengo tanto miedo, ¡vengan, por favor!». Los rescatistas estaban en camino pero se escucharon nuevamente disparos y se perdió el contacto.

El 10 de febrero siguiente, tras el retiro de las tropas israelíes, la familia de Hind que había abandonado el barrio a pie regresó. Allí encontró el auto acribillado, en el estaba el cuerpo de la niña asesinada junto a su familia y, cerca de allí, el cuerpo de los de  dos miembros de la Media Luna Roja Palestina, Yusuf Zeino y Ahmed al-Madhoun, que habían ido a rescatarla. El auto había recibido mas de 350 balazos.

La triste y vergonzosa vinculación argentina

En octubre del año pasado, mientras la película empezaba a cosechar sus primeros premios y elogios, la Fundación Hind Rajab reveló información sobre su asesinato.

Imagen de Itaí Cukierkopf, el criminal de guerra israelí con ciudadanía argentina.

Allí se conoció que el grupo militar perteneciente al ejército israelí que realizó este crimen es la  la 401.ª Brigada Acorazada, y presento algunos nombres concretos. Uno de ellos es el teniente coronel Beni Aharon quien era el comandante del batallón que asesinó a la niña palestina, a sus cinco familiares y a los dos paramédicos que fueron a socorrerla. Pero también otro nombre fue dado a conocer entre los integrantes de dicho batallón: el  Itaí Cukierkopf (por la pronunciación en la que fue mencionado  por un integrante de la Fundación en una entrevista con Al Jazeera, muchos escribieron Shukerkof, como su apellido) quien tiene ciudadanía argentina.

Al conocerse la información circuló brevemente en redes digitales pero poco se profundizo en el país. La información sobre denuncias presentadas no terminó de corroborar denuncias al interior de nuestro país. La Fundación Hind Rajab, investiga a criminales de guerra y rastrea sus acciones cruzando información publica oficial, periodística y un elemento clave: los propios posteos de los solados israelíes en sus redes que muchas veces se terminan auto incriminando.  Hace un año desde dicha fundación se presentaron denuncias en Argentina por la llegada de criminales de guerra israelíes con orden de captura por la Corte Penal Internacional.

Volviendo a la vinculación argentina. Maia Cukierkopf, hermana de Italí, el soldado con ciudadanía argentina, estaba en nuestro país cuando sucedió el asesinato de Hind Rajab. Incluso dio una entrevista al portal de propaganda sionista Vis a Vis, que , cuando se conoció la denuncia contra Itaí Cukierkopf, borró la nota de su portal pero la misma había sido rescatada previamente. En día entrevista ella cuenta que había formado parte del ejército, que actualmente era reservista por lo que podría ser convocada y que su hermano estaba en ese momento en Gaza siendo parte del mismo. «Hace mucho que no hablo con el, está luchando» había declarado en enero de 2024.

¿La proyectarán en Argentina?

La pregunta ya se vuelve recurrente ante el lanzamiento de una película que toca la temática de Palestina sin ser propaganda sionista. La misma pregunta fue realizada en este medio cuando No Other Land ganó el Oscar. La respuesta, pasado un año ya la tenemos: ningún cine argentino la proyectó. La película circuló por la proyección en centros culturales, universidades y otros espacios independientes.

De izq. a de: el actor palestino Amer Hlehel, la directora del film, la cineasta tunecina Kaouther Ben Hania, la actriz jordano canadiense Saja Kilani y el actor palestino Motaz Malhees, con una imagen de Hind Rajab. Foto: EPA

Otra película que debería estar en las salas de cine es Palestina 36. Lamentablemente no quedó nominada, por su elenco y temática invitan a su difusión. Esta película, al menos desde la opinión de quien escribe estas palabras, hubiera tenido una potencia incluso mayor, ya que aborda un hecho histórico no muy conocido y que resulta fundamental para entender la historia de la ocupación.

La Voz de Hind Rajab tiene otras cuestiones que, a pesar de lo tremendo de su historia, pueden encajar con un mensaje «lavado» muy de la industria. La sensibilidad ante el asesinato de una niña, que puede ser presentado como un hecho aislado. En Gaza hubo al menos 20.000 casos como el de Hind Rabaj entre octubre de 2023 y la actualidad. Y antes también los hubo, pese a la desinformación de los medios hegemónicos y las censuras de la industria cultural.

La película no ahonda mucho en la investigación de sus asesinos, por lo que su contenido no va a señalar la presencia argentina. Pero su difusión y visibilización podría aportar a una mayor concientización.

::: Ramiro Giganti (ANRed):::

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