martes, marzo 10

Carolina Gallo: “Cuando hablamos de derechos de las mujeres estamos hablando de la calidad de la democracia”

En una nueva charla de El Vespertino por el Mes de la Mujer, la abogada y concejala de Florencio Varela reflexiona sobre algunos de los episodios más duros que atravesaron al distrito: el juicio “Zisuela II” por explotación sexual vinculada al poder político, el triple femicidio de Lara Gutiérrez, Brenda del Castillo y Morena Verdi, la persistencia de redes de narcotráfico y trata de personas, y las dificultades estructurales que todavía enfrentan las mujeres para acceder a la justicia, a la autonomía económica y a espacios reales de decisión.

En el marco del ciclo de entrevistas que El Vespertino realiza durante el Mes de la Mujer con protagonistas de la vida social, política y comunitaria del distrito, la abogada y concejala Carolina Gallo propone una reflexión que recorre desde los recuerdos de su infancia hasta los desafíos que enfrenta hoy la democracia local cuando se habla de derechos de las mujeres.

Para Carolina, su mirada sobre el lugar de las mujeres en la sociedad comenzó a formarse mucho antes de dedicarse al derecho o a la política.

“Crecí observando a mujeres que sostenían la vida cotidiana con una fortaleza silenciosa: madres, abuelas, vecinas que trabajaban, criaban, acompañaban y resolvían problemas muchas veces sin reconocimiento. Desde muy chica entendí que el esfuerzo de las mujeres estaba en el centro de la organización de la comunidad, pero que no siempre tenía el mismo lugar en las decisiones”, recuerda.

Esas escenas cotidianas —dice— dejaron una marca profunda en su manera de entender las desigualdades sociales.

“Esos recuerdos me marcaron profundamente. Me enseñaron que el mundo no siempre distribuye las oportunidades de manera justa y que el derecho puede ser una herramienta poderosa para equilibrar esas desigualdades. Por eso elegí estudiar abogacía: porque entendí que detrás de cada norma hay una posibilidad concreta de mejorar la vida de las personas, especialmente de quienes históricamente tuvieron menos voz”.


Mujeres, derecho y vida pública

En su recorrido profesional, Carolina reconoce que ser mujer en ámbitos históricamente dominados por varones implicó atravesar obstáculos que muchas veces no se nombran abiertamente.

“Como muchas mujeres que eligen la vida pública o el ejercicio del derecho, tuve que demostrar muchas veces el doble para que se reconociera la misma capacidad. En ámbitos que durante mucho tiempo estuvieron dominados por varones, todavía persisten prejuicios sobre el liderazgo femenino o sobre la firmeza de nuestras decisiones”.

Pero también destaca el papel de las redes de mujeres como espacios de acompañamiento y construcción colectiva.

“Encontré redes de mujeres muy valiosas que acompañan, empujan y abren caminos. Esa experiencia me confirmó algo importante: los obstáculos existen, pero cuando las mujeres nos organizamos y ocupamos espacios, esos límites empiezan a correrse”.


La situación de las mujeres en Florencio Varela

Al analizar el presente del distrito, la concejala destaca el papel central que las mujeres cumplen en la vida social de Florencio Varela.

“En Florencio Varela hay mujeres profundamente comprometidas con la comunidad: docentes, trabajadoras de la salud, comerciantes, dirigentes sociales y políticas que sostienen gran parte del entramado social del distrito. Eso es un capital humano enorme”.

Sin embargo, advierte que todavía existen desafíos estructurales que requieren políticas públicas más sólidas.

“Ha habido avances en términos de visibilización de las problemáticas de género y en la generación de algunos dispositivos de acompañamiento. Sin embargo, todavía hay deudas importantes: mejorar el acceso a la justicia, fortalecer las políticas de prevención de la violencia, ampliar oportunidades laborales para las mujeres y garantizar mayor autonomía económica”.

Para Carolina, el camino hacia la igualdad requiere decisiones sostenidas en el tiempo.

“La igualdad real todavía requiere decisiones políticas más profundas y sostenidas en el tiempo”.


Transparencia y democracia

En materia institucional, la concejala considera que la transparencia es un aspecto central para evaluar el impacto de las políticas públicas de género.

“La transparencia es un pilar de cualquier democracia seria. Cuando hablamos de políticas de género, no alcanza con anunciar programas: es fundamental conocer cuáles son los recursos asignados, qué acciones concretas se implementan y cuáles son los resultados”.

En ese sentido, plantea que la rendición de cuentas debe ser accesible para la comunidad.

“La rendición de cuentas debería ser periódica, pública y accesible. Informes claros, datos abiertos y evaluaciones independientes permiten mejorar las políticas y fortalecer la confianza de la comunidad en sus instituciones”.

Y agrega una advertencia institucional: “Las políticas de género no pueden depender solamente de la voluntad política del momento; deben institucionalizarse con mecanismos claros de seguimiento y control”.


El juicio “Zisuela II”

Consultada sobre el impacto social del juicio conocido como “Zisuela II”, Carolina lo define como uno de los procesos judiciales más sensibles para la historia reciente del distrito.

“Es una de las causas más dolorosas para Florencio Varela, que expone un entramado de poder político y mafioso vinculado a la explotación sexual y a la vulneración de derechos de mujeres y menores”.

Para la concejala, el avance del proceso judicial envía un mensaje institucional importante.

“El avance de este juicio reafirma la importancia de que las instituciones funcionen. La causa llegó a esta instancia luego de años de investigación y de intentos por cerrar la causa. Eso demuestra que, aun cuando los hechos involucran a funcionarios, dirigentes políticos y personas con poder, el sistema judicial tiene la obligación de investigar, esclarecer y hacer justicia”.

Pero también, señala, el caso interpela directamente a las mujeres del distrito.

“El testimonio que dio origen a la causa revela situaciones de abuso de poder, hostigamiento y explotación que muchas veces quedan silenciadas por miedo o por la desigualdad de poder entre víctimas y victimarios. Que una mujer haya podido denunciar, sostener su testimonio y que el caso llegue a juicio es un paso importante para romper ese silencio estructural”.


Narcotráfico y violencia contra las mujeres

Otro de los hechos recientes que sacudió a la comunidad fue el triple femicidio de Lara Gutiérrez, Brenda del Castillo y Morena Verdi, un crimen que, según Gallo, expone la gravedad de los entramados delictivos que operan en el distrito.

“El triple femicidio de Lara Gutiérrez, Brenda del Castillo y Morena Verdi corrió el velo y puso en evidencia que nuestro distrito está atravesado por un entramado mafioso de violencia, narcotráfico y trata de personas”.

Y advierte que estas realidades no pueden seguir siendo negadas.

“Que no son ‘cosas que pasan en otros lugares’. No. Florencio Varela nuevamente es protagonista del horror y de hechos tan terribles como la masacre de Senzabello o el triple crimen en Villa Vatteone, que ocurren a la vista de todos”.

En ese contexto, subraya el impacto particular que estas dinámicas tienen sobre las mujeres.

“El narcotráfico genera territorios de impunidad donde las mujeres quedan particularmente expuestas a situaciones de explotación, coerción o violencia, sobre todo cuando hablamos de mujeres en situaciones de vulnerabilidad económica y social”.

Para enfrentar este fenómeno, sostiene que la respuesta estatal debe ser integral.

“La respuesta del Estado debe ser integral: seguridad, justicia, prevención y políticas públicas que luchen contra estas mafias que tanto daño le hacen a la sociedad y en particular a las mujeres”.


El futuro de las mujeres en Varela

A diez años, Carolina imagina un distrito con mayor presencia femenina en los espacios de decisión.

“Me gustaría ver un distrito donde las mujeres ocupen naturalmente espacios de decisión, donde el liderazgo femenino no sea una excepción sino parte de la normalidad democrática”.

También proyecta un crecimiento del rol de las mujeres en diferentes ámbitos de la vida social.

“Imagino más mujeres en la política local, en el desarrollo productivo, en la innovación y en la educación superior”.

Y en lo personal, plantea un objetivo claro: “Me gustaría haber contribuido a fortalecer instituciones más justas, donde ninguna mujer sienta que tiene que pedir permiso para ejercer sus derechos o desarrollar su proyecto de vida”.


Las mujeres invisibles que sostienen los barrios

Cuando se le pide mencionar a una mujer relevante del distrito, Carolina no elige una figura pública, sino a las referentes barriales que trabajan todos los días en silencio.

“Hay muchas mujeres valiosas en Florencio Varela cuya historia merece ser conocida. Pienso especialmente en aquellas que trabajan todos los días en los barrios: referentes comunitarias que sostienen comedores, acompañan a otras mujeres en situaciones difíciles y construyen redes solidarias”.

Y agrega: “Muchas de ellas no aparecen en los medios ni ocupan cargos públicos, pero son verdaderas líderes sociales. Sus historias muestran que la transformación social muchas veces empieza desde lo más cotidiano”.


Políticas de género: los desafíos

Desde su rol institucional, Carolina identifica algunas prioridades para fortalecer las políticas de género en el distrito.

“En primer lugar, fortalecer los dispositivos de prevención y atención de la violencia de género con equipos interdisciplinarios y recursos que realmente sean utilizados para los que fueron destinados”.

También señala la necesidad de promover la autonomía económica.

“Es fundamental impulsar políticas que promuevan la autonomía económica de las mujeres, porque la independencia financiera es clave para salir de situaciones de violencia”.

Finalmente, plantea la importancia de una mayor articulación institucional.

“También es fundamental mejorar la articulación entre el municipio, la justicia, las fuerzas de seguridad y las organizaciones sociales para que la respuesta del Estado sea rápida y eficaz”.


Democracia y derechos

Antes de cerrar la conversación, Carolina deja una reflexión que resume su mirada política.

“Cuando hablamos de derechos de las mujeres no estamos hablando de un sector particular, sino de la calidad de la democracia”.

Y concluye con una definición que conecta igualdad, instituciones y futuro colectivo.

“Una sociedad que garantiza igualdad, que protege a quienes atraviesan situaciones de violencia y que reconoce el aporte de las mujeres en todos los ámbitos, es una sociedad más justa para todos. El desafío es seguir construyendo ese camino con responsabilidad institucional, diálogo y compromiso con la comunidad. Porque cuando la política actúa con seriedad, las transformaciones son posibles”.

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