miércoles, febrero 4

FINAL FELIZ: RESCATARON A GORDO, EL PERRO QUE ESPERABA AUXILIO EN FLORENCIO VARELA

Tras días de reclamos vecinales y gestiones policiales, Zoonosis habría retirado al animal que se encontraba en mal estado. La intervención confirma el rol clave de la comunidad y expone, sin estridencias, las dificultades de respuesta estatal ante urgencias de bienestar animal.

Gordo, el perro cuya situación había conmovido a un barrio de Florencio Varela, fue finalmente rescatado por el área de Zoonosis municipal. El traslado se concretó luego de reiterados intentos de comunicación y de la intervención de efectivos de la Comisaría Cuarta, según confirmó a Diario Vespertino la vecina Nadia, quien acompañó el caso desde el inicio.

“Me llamaron hace quince minutos y me dijeron que venía Zoonosis. Llegué, apenas me pude despedir del Gordo, y se lo llevaron”, relató Nadia en un mensaje enviado a esta redacción. De acuerdo con su testimonio, personal policial había acudido a su domicilio días antes al constatar el deterioro del estado del animal y volvió a intentar, sin éxito, contactar a Zoonosis en varias oportunidades durante la semana.

El rescate se produjo finalmente este lunes. El estado de salud del perro y su evolución posterior no fueron informados oficialmente al cierre de esta edición.


El camino hasta la intervención

La historia de Gordo fue publicada por Diario Vespertino el 4 de enero de 2026 en una nota que dio cuenta de la preocupación vecinal por un perro herido y la falta de respuestas inmediatas del Estado local ante un pedido de auxilio. A partir de esa cobertura, la vecina retomó gestiones y mantuvo contacto con la redacción.

“Si vos no me hubieras mandado mensaje, nadie me iba a dar bola”, expresó Nadia, agradeciendo la visibilización del caso. Su testimonio permite dimensionar el peso que, en contextos de vulnerabilidad, tiene la articulación entre vecinos, fuerzas de seguridad y medios locales para activar respuestas institucionales.

Desde la Comisaría Cuarta informaron —siempre de manera informal— que intentaron comunicarse con Zoonosis en varias oportunidades. No se precisaron las razones por las que el organismo no pudo intervenir antes. Este medio no cuenta, hasta el momento, con una explicación oficial.


Bienestar animal y responsabilidad pública

El rescate de Gordo vuelve a poner en agenda un debate sensible en el conurbano bonaerense: la capacidad de los dispositivos estatales para responder con celeridad a situaciones de maltrato o abandono animal. En la provincia de Buenos Aires, el bienestar animal se vincula con políticas de salud pública y convivencia comunitaria, y su abordaje requiere recursos, coordinación y protocolos claros.

Desde una perspectiva de derechos, los animales no humanos dependen enteramente de la acción humana para garantizar condiciones mínimas de cuidado. En barrios atravesados por desigualdades, la carga de la denuncia y el seguimiento suele recaer en mujeres de la comunidad, como en este caso, que asumen tareas de cuidado sin respaldo institucional suficiente.


Lo que sigue

Con Gordo ya bajo la órbita de Zoonosis, se abre ahora una nueva etapa: su recuperación y la posibilidad de una adopción responsable. “Ahora a buscar a alguien que lo quiera adoptar”, anticipó Nadia. No hay, por el momento, información oficial sobre los pasos a seguir.

El final feliz no borra las demoras ni las preguntas pendientes. Sí deja una certeza: cuando la comunidad se organiza, insiste y encuentra canales para hacerse oír, las respuestas —aunque tardías— pueden llegar. Para que no dependan del azar ni de la insistencia individual, el desafío sigue siendo fortalecer políticas públicas sostenidas y accesibles en todo el distrito.

Nota relacionada:
Gordo espera: un perro herido, un barrio que pide ayuda y un Estado que no responde (4 de enero de 2026).

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