En el 135° aniversario de Florencio Varela, la médica generalista fue distinguida por su trabajo comunitario en Villa Hudson. En un discurso atravesado por la emoción, reivindicó la salud como derecho, el trabajo colectivo y el rol de la comunidad organizada. Su presencia fue acompañada por un grupo interdisciplinario que acompaña a diario su labor.

En el marco de las actividades por el 135° aniversario de Florencio Varela, la Dra. Ana Bo, médica generalista con trabajo territorial en el distrito, recibió la Mención de Honor de la Fundación para el Fortalecimiento Familiar “Julieta Lanteri”. El reconocimiento fue entregado por la Fundación Naturaleza Viva, La Voz del Conurbano y Diario Vespertino, y puso en valor una práctica profesional estrechamente vinculada a la atención primaria de la salud, la comunidad y los derechos humanos.
La Fundación Julieta Lanteri se encuentra actualmente encabezada por el Lic. Fernando Ricardo Cáceres, en carácter de presidente, y la Dra. Ximena Sánchez, como secretaria, quienes conducen la institución inspirada en el legado de la médica, feminista y referente social que dio nombre a la organización.
Visiblemente conmovida, Ana Bo inició sus palabras con un agradecimiento que marcó el tono de toda su intervención:
“Para mí estar aquí, primero, fue una gran sorpresa, y segundo, fue algo muy conmovedor y muy honrado. Así que agradezco mucho esta oportunidad que ustedes me tienen de estar aquí”.
Una práctica médica con anclaje comunitario
Bo se presentó ante el público desde su rol profesional y territorial, destacando el sentido comunitario de su práctica como médica generalista:
“Tenemos la oportunidad de ver niños, adultos, embarazadas, adolescentes, etc., y trabajar comunitariamente”.
Lejos de personalizar el reconocimiento, la médica fue enfática en desarmar cualquier lectura individualista del premio:
“Si yo tengo algún mérito, no es personal, yo también lo quiero dejar muy claro. Ese mérito es compartido con un equipo, al que pertenezco”.
El valor del trabajo colectivo y la salud como derecho

Gran parte de su discurso estuvo dedicada a describir al equipo interdisciplinario con el que trabaja en Villa Hudson, un barrio del distrito atravesado por situaciones de vulnerabilidad social. Bo enumeró a cada uno de los actores que sostienen el funcionamiento cotidiano del espacio de salud:
“Un equipo interdisciplinario, que tiene casi 20 miembros: trabajadores sociales, psicólogos, promotores, médicos jóvenes, generalistas que se están formando, administrativos, personal de limpieza… es un grupo fuerte, unido, con una ideología común”.
Ese marco, subrayó, tiene un eje claro:
“Un grupo comprometido con la defensa de la salud como derecho, que es un poco el eje de trabajo del equipo de Villa Hudson, lo fue y lo será por siempre”.
Desde una perspectiva alineada con los estándares de derechos humanos, la médica puso el acento en la dimensión colectiva de la salud y en la necesidad de políticas públicas y prácticas sanitarias que garanticen el acceso equitativo y la dignidad de las personas.
Comunidad organizada y dignidad
La Dra. Bo dedicó también un tramo central de sus palabras a la comunidad en la que desarrolla su tarea. Con una expresión que combinó afecto y compromiso social, afirmó:
“Este equipo se encuentra inserto en una comunidad que yo amo absolutamente”.
Destacó el rol de las organizaciones barriales y la articulación entre instituciones:
“Hay una parte organizada, una serie de instituciones, comedores, merenderos, clubes, que están unidas en una red intersectorial y que luchan día a día con mucha fuerza, enfrentando muchísimos obstáculos para hacer de la vida de la gente del barrio algo más digno”.
Sobre Villa Hudson, fue clara y precisa:
“Es un lugar de mucha vulnerabilidad y los méritos de crecimiento de Villa Hudson son propios. Eso es muy claro, es la verdad”.
Un reconocimiento compartido
En uno de los pasajes más contundentes, Ana Bo volvió a correr el eje del reconocimiento:
“Entonces, el premio no es mío, no es exclusivo. Es de todo este grupo que les digo, porque sin ellos yo no existo. Yo sola no podría hacer nada”.
Y agregó una definición que resume su mirada sobre el trabajo en salud:
“Yo puedo hacer algo en función del marco en el que estoy en mi vida, y este marco es un equipo y es una comunidad fortalecida”.
Al momento de agradecer, destacó que no asistió sola al acto:
“Vine con trabajadora social, con nuestra productora de salud y con representantes de la comunidad, de las organizaciones institucionales, como los comedores de la capilla”.
Un cierre atravesado por la emoción
El discurso concluyó con un agradecimiento que volvió a poner en primer plano la dimensión humana del reconocimiento recibido:
“Mil gracias a todos ustedes por este honor que me hacen hoy, que lo voy a guardar con mucho amor y muy honrada de tenerlo”.
La Mención de Honor Julieta Lanteri, que lleva el nombre de una médica y feminista pionera en la defensa de derechos, encontró en las palabras de Ana Bo una continuidad concreta: una práctica situada, colectiva y profundamente comprometida con la atención primaria de la salud, la comunidad organizada y la dignidad de las poblaciones del conurbano bonaerense.

