Choferes de la empresa MOQSA (Micro Ómnibus Quilmes S.A.) mantienen la abstención de tareas en Florencio Varela ante la falta de pago total de salarios, aguinaldo y viáticos. Pasadas las 14 horas de este jueves, no hay confirmación oficial de avances en la negociación.
Este jueves se cumple el día 18 de abstención de tareas de los trabajadores de la línea 148, operada por la empresa MOQSA (Micro Ómnibus Quilmes S.A.), en un conflicto que mantiene interrumpido el servicio y afecta de forma directa a miles de usuarios del sur del conurbano bonaerense.
Según relataron choferes de la empresa, en representación del conjunto de los trabajadores, en las últimas horas los empresarios realizaron el pago del salario correspondiente al mes de diciembre, aunque continúan adeudados el aguinaldo y los viáticos, motivo por el cual la medida de fuerza sigue vigente.
“No han pagado todo como para decir ‘borrón y cuenta nueva’. Hasta que no cobremos la totalidad de lo que nos deben, no salimos a trabajar”, expresaron.
Pagos parciales y desgaste acumulado
Durante las más de dos semanas de conflicto, los trabajadores señalan que MOQSA realizó pagos parciales de entre 300.000 y 400.000 pesos, mientras insistía en que el servicio se retomara sin haber cancelado la totalidad de las obligaciones salariales.
Ese mecanismo —afirman— fue profundizando el malestar interno.
“La bronca y la indignación son muy grandes. Este manoseo no es nuevo y ahora explotó”, describieron desde el cuerpo de choferes.
La postura que emerge de las asambleas es clara: cobro total o continuidad del paro. Cualquier alternativa distinta, como un eventual cambio de operador, deberá ser discutida colectivamente.
La dimensión social del conflicto: deudas, intereses y precarización
Más allá del reclamo salarial inmediato, los trabajadores advierten sobre un impacto que ya es estructural en la vida de unas 500 familias.
“El dinero que hoy nos deben no alcanza para recuperar lo perdido”, explican. Tarjetas de crédito con saldos duplicados, préstamos personales con intereses crecientes y compromisos impagos forman parte del escenario cotidiano.
“Aun cobrando todo, no sabemos si llegamos a febrero. Muchos compañeros usan el sueldo para empatar deudas, no para vivir”, relatan.
El conflicto expone una problemática extendida en el transporte del conurbano: salarios fraccionados, ingresos imprevisibles y una precarización que traslada el riesgo empresario directamente a los hogares de los trabajadores.
Un conflicto que El Vespertino viene documentando
La situación de la línea 148 no es nueva. El Vespertino viene informando de manera sostenida sobre el deterioro laboral y operativo de la empresa:
- 9 de noviembre de 2025: denuncias por sueldos adeudados, falta de unidades y jornadas extenuantes.
- 10 de noviembre de 2025: continuidad del paro y advertencia de posible extensión del conflicto.
- 23 de diciembre de 2025: trabajadores sin salario completo ni aguinaldo durante las fiestas.
- 30 de diciembre de 2025: reclamos salariales que se amplían a otras líneas del distrito.
Una espera sin certezas
Durante la mañana estaba prevista una reunión entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y representantes de la empresa. Sin embargo, pasadas las 14 horas de este jueves no existe confirmación oficial de que el encuentro se haya concretado ni de avances concretos en la negociación.
En ese contexto, el conflicto continúa abierto y no hay fecha confirmada de normalización del servicio.
Lo que se discute excede largamente una pulseada puntual: está en juego el derecho al salario en tiempo y forma, la previsibilidad económica y la dignidad de quienes sostienen un servicio público esencial, en una de las zonas más pobladas y socialmente tensionadas del conurbano bonaerense.
En Florencio Varela, la huelga de la línea 148 sigue siendo un síntoma persistente de una crisis que, por ahora, no encuentra respuesta ni alivio.
