Sin el 148, ir a la escuela se volvió imposible para muchos chicos de Los Tronquitos
Ante la suspensión de la línea, en el Club Ambayco comenzaron a organizar reuniones con familias, hablar con los chicos para explicarles la situación, presentar una nota al intendente Andrés Watson y mantener gestiones con distintas áreas del municipio para pedir una solución urgente. Mientras tanto, decenas de estudiantes siguen a casi diez kilómetros de su escuela, preguntándose por qué algunos compañeros pueden ir a clases y ellos no.
En los barrios, los problemas colectivos rara vez aparecen primero en una oficina pública o en una estadística oficial. Suelen hacerse visibles en los lugares donde se encuentran los chicos: en una cancha, durante un entrenamiento o en una conversación entre padres al costado de la línea de cal. Así empezó a construirse la preocupación en el Club Ambayc...










