viernes, marzo 13

La de cal: choferes de la línea 500 siguen sin cobrar y desde la empresa señalarían al intendente Watson

El refrán popular habla de “una de cal y una de arena”. En la tradición, la cal es la mala noticia y la arena la buena. Si la arena de esta semana fue la decisión atribuida al intendente, Andrés Guillermo Watson, de financiar transporte para que estudiantes de Los Tronquitos vuelvan a la escuela, ahora llega la otra cara del mismo sistema de transporte. Casi 300 choferes, vinculados a la San Juan Bautista, denuncian que todavía no cobraron sus salarios y, según sostienen trabajadores y referentes de la empresa, el pago no se habría concretado porque el municipio no habría realizado el adelanto comprometido.

En los barrios del sur del conurbano, el transporte no es solamente una cuestión de movilidad. Es trabajo. Es escuela. Es la posibilidad de organizar la vida cotidiana. Por eso, cuando el sistema entra en crisis, las consecuencias rara vez se limitan a los recorridos de los colectivos.

Esta semana Florencio Varela volvió a mostrar esa tensión. Ayer, la noticia que recorría los grupos de padres y docentes hablaba de una posible solución para que los chicos de Los Tronquitos pudieran volver a clases. Una decisión que, de concretarse, permitiría garantizar el traslado hacia el complejo educativo ubicado en la zona rural de La Plata.

Pero mientras esa noticia comenzaba a celebrarse en los barrios, otro conflicto seguía creciendo en paralelo. Cientos de choferes aún esperan cobrar su sueldo.


“El Intendente no nos pagó”

El reclamo empezó a circular con fuerza a partir de un audio que comenzó a compartirse entre trabajadores del transporte. En el mensaje, enviado por una persona con responsabilidades dentro de la empresa San Juan Bautista, que hasta hace poco operaba el servicio comunal, se explica a uno de los choferes por qué todavía no se depositaron los salarios.

Respecto a lo que me decís, les mintieron. El Intendente no nos pagó. El adelanto que nos tenía que dar está en cero. Si no me creen, es pública la planilla… a ver cuánto le tocó a San Juan Bautista en parte comunal: cero pesos”.

El mismo audio insiste en que la empresa no recibió fondos municipales para afrontar el pago.

No llegó a entrar nada, no pagó nada el Intendente. La empresa no va a dejar de pagarle a nadie. Estamos esperando que entre el subsidio de Nación, nos vamos a hacer cargo con MOQSA”.

Las afirmaciones surgen de testimonios de trabajadores y de audios que circulan entre los choferes del sistema de transporte.


Subsidios cruzados y responsabilidades difusas

El conflicto se inscribe dentro del proceso de reorganización del transporte en Florencio Varela, después de la crisis que afectó a varios ramales de la 500 que durante años estructuraron la movilidad del distrito.

En ese escenario, los subsidios —nacionales, provinciales y comunales— se volvieron una pieza central para sostener la operación del sistema.

En el audio que circula entre los trabajadores, el referente de la empresa sostiene que el municipio no habría firmado la planilla necesaria para habilitar el pago del adelanto económico.

El Intendente no pagó absolutamente nada, no firmó la planilla para que nos pagaran”.

Al mismo tiempo menciona el rol de la empresa que actualmente opera el sistema.

La empresa MOQSA dice que no deposita el sueldo porque no le bajó el subsidio de provincia”.

Pero luego agrega otro dato.

El subsidio le bajó el martes a última hora… después te mando la captura donde figura que a la empresa le bajó el subsidio”.


Casi 300 choferes esperando su salario

Detrás de la discusión administrativa hay una realidad concreta: trabajadores que todavía no cobraron.

Según la información que circula entre los choferes, el acuerdo alcanzado en reuniones con el sindicato, el Ministerio de Trabajo y representantes del sistema de transporte establecía que en los primeros días de marzo debían estar depositados los sueldos de todos los trabajadores vinculados al servicio comunal.

Pero eso no ocurrió.

A los que sí les pagaron son a los que quedaron en la línea provincial 383 que sigue perteneciendo a la empresa San Juan Bautista”, explica el audio.

La situación es distinta para el resto.

A los demás choferes, casi 300 choferes, todavía no cobramos el sueldo”.

En muchos hogares del conurbano, el salario de un chofer no sostiene solamente a un trabajador.

Sostiene familias enteras.


Cuando una crisis tiene más de una cara

La semana deja así una postal compleja.

Por un lado, una decisión que podría garantizar el acceso a la educación de estudiantes que necesitan transporte para llegar a su escuela.

Por otro, un conflicto laboral que deja a cientos de trabajadores esperando el salario que sostiene a sus familias.

Dos historias que nacen del mismo sistema de transporte.

Dos caras de una misma crisis.

Desde el municipio no hubo hasta el momento una respuesta pública sobre estas acusaciones.

Y una evidencia que en el conurbano se repite una y otra vez: cada decisión sobre el transporte termina impactando mucho más allá de los colectivos. Impacta en la vida cotidiana de los barrios.

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