Cada inicio de enero, cuando Florencio Varela vuelve a hacer balance, el recuerdo de la explosión ocurrida el 2 de enero de 2004 en el barrio de KM 26 reaparece como una de las tragedias más profundas de su historia reciente. Las voces de vecinos, bomberos y sobrevivientes reconstruyen un hecho que dejó muertos, heridos y una marca imborrable en la memoria colectiva.
El 2 de enero de 2004, una explosión en un depósito clandestino de pirotecnia ubicado detrás del supermercado mayorista El Rey de la Oferta, en la zona de Dante Ardigó, KM 26, provocó la muerte de cinco personas, dejó más de una decena de heridos y causó graves daños materiales en viviendas y comercios linderos. La onda expansiva se sintió a varias cuadras y el episodio conmocionó a todo Florencio Varela.
A más de veinte años de aquel día, el recuerdo sigue intacto. “La explosión enfrente de la estación Dante Ardigo creo que fue una de las más impactantes… se escuchó como en las películas cuando una bomba detona”, relató Jonny Lobos. Otro vecino agregó: “Yo vivía del otro lado de las vías y la onda expansiva hizo temblar toda la casa”, recordó Luis Briega Ferrero.
El caos, los cuerpos y el miedo
Varios testimonios describen el escenario posterior a la explosión como una escena de guerra. “Fue todo muy feo ese día… había una parada de colectivos enfrente y se decía que a uno le arrancó la cabeza una chapa”, relató Lobos, dando cuenta del nivel de violencia del estallido.
Roo Beuchel aportó uno de los testimonios más crudos: “Salimos descalzos corriendo por el asfalto que quemaba… solo queríamos encontrar a nuestro hijo. Ver los cuerpos, el griterío, los autos tocando bocina… eso sí fue una catástrofe donde hubo muertos”.
Liliana Edith coincidió: “Todavía recuerdo con gran angustia. Todo kilómetro 26 fue un caos ese día”.
Bomberos, vecinos y trabajadores en la primera línea
Entre quienes comentaron el hecho hay varios ex bomberos voluntarios que participaron del operativo. “Trabajé en ese incidente en Dante Ardigo, km 26, como bombero voluntario. Una locura”, escribió Walter Flores.
Cristian Miranda señaló: “Como ex bombero de Varela viví la tragedia de Ardigo, Km 26”, mientras que Daniel Luquez confirmó: “Estuve presente como Bombero Voluntario en ese incendio y explosión… donde explotó pirotecnia matando a varias personas”.
Otros vecinos recordaron haber colaborado en medio del desastre. “Estuve ayudando en la explosión del mayorista que fabricaba pirotecnia clandestina… fue terrible encontrar cuerpos y ver la destrucción”, relató Ramónra Sandobal.
Un dolor que se repite en cada aniversario
Muchos testimonios remarcan que el recuerdo vuelve con fuerza cada comienzo de año. “Recuerdo la explosión de Dante Ardigo año 2004, el 2 de enero”, escribió Viviana Legui.
Rosa Ponce resumió el sentimiento compartido: “La explosión en Ardigo yo venía de trabajar… un caos total, vecinos muertos y heridos”.
También aparecen preguntas que aún hoy circulan en el plano social. “La explosión en Dante Ardigo… nadie sabía que había una fábrica de pirotecnia hasta que murieron personas”, expresó Nicolás Cabrera, reflejando una percepción vecinal que persiste en el tiempo.
Memoria, duelo y responsabilidad colectiva
Para Florencio Varela, la explosión de El Rey de la Oferta no es solo un hecho del pasado: es una herida que sigue abierta en la memoria barrial. “La tragedia de km 26”, escribieron varios vecinos, sin necesidad de más explicaciones.
“Defensa campeón y re campeón, inolvidable… pero la explosión en km 26 fue catastrófica”, señaló Alba Helena, contrastando orgullo y dolor en una misma historia local.
A más de dos décadas, el recuerdo sigue encendido. No como una reconstrucción judicial —que corresponde al ámbito de la Justicia— sino como un acto de memoria colectiva, sostenido por quienes vivieron el horror, ayudaron en la emergencia o simplemente escucharon el estruendo que partió la tarde y marcó para siempre a KM 26.
