Libertarios varelenses o la fisiología del canibalismo y el perro despulgado
Mientras el Gobierno nacional edita su "fase Santilli" buscando el orden del hormigón y el acuerdo político, en el barro de Florencio Varela la estructura libertaria naufraga en una antropofagia interna de traiciones, emboscadas y expedientes judiciales. En el corazón del feudo inexpugnable de Julio Pereyra, los referentes de Milei enfrentan la paradoja de intentar representar el malestar de un distrito "detonado" mientras se desangran en una lucha de "hormigas obreras" contra la "maldad" de su propio bloque. ¿Es posible perforar la hegemonía peronista en el Conurbano con una fuerza que gasta su capital político en "despulgar al perro" antes de aprender a organizar ese malestar en poder real?
La política, cuando se queda sin ideas, suele refugiarse en la biología. En este invierno d...

