martes, febrero 10

Todos en off the record: frente a la continuidad de la crisis en el transporte, nadie quiere hablar abiertamente

Mientras siguen los problemas y las medidas de fuerza que afectan a los colectivos en Florencio Varela, el municipio todavía no explicó públicamente cuál será la solución. En esta nota, El Vespertino cuenta todo lo que pudo conocer a partir de datos chequeados y aportes de personas con responsabilidad directa —como miembros del municipio y representantes de empresas— que hablaron en reserva.

Florencio Varela atraviesa desde el cierre de semana una situación crítica en el transporte público de pasajeros, con recorridos interrumpidos, servicios reducidos y una fuerte afectación cotidiana para miles de vecinas y vecinos, en particular en los barrios más alejados del casco urbano.

En ese contexto, se realizaron reuniones vinculadas a una mesa de emergencia por el transporte, de las que participaron autoridades municipales, representantes de empresas prestatarias y concejales. Sin embargo, hasta el cierre de esta nota, no hubo un anuncio oficial por parte del Departamento Ejecutivo municipal —el intendente— que clarifique las decisiones a adoptar.

El rol del Ejecutivo y el Concejo Deliberante

Según pudo reconstruir El Vespertino a partir de información recabada en ámbitos políticos locales, la definición central sobre el futuro de las concesiones del transporte quedaría en manos del Departamento Ejecutivo municipal, encabezado por Andrés Watson. No obstante, cualquier modificación estructural sobre concesiones vigentes debería contar posteriormente con aval del Concejo Deliberante, dado que se trata de contratos aprobados en ese ámbito.

Por unanimidad, los ediles esperan que el Ejecutivo encabece este proceso y que sea la gestión municipal la que asuma la conducción de la resolución del conflicto. No obstante, distintos ediles expresaron de manera reservada su preocupación por el modo en que se están evaluando las posibles salidas a la crisis, especialmente ante la posibilidad de avanzar con contrataciones directas, una alternativa que, según señalaron, no estarían dispuestos a acompañar políticamente.

En ese marco, el bloque opositor habría manifestado que no asumiría responsabilidad institucional sobre ese tipo de decisiones, diferenciando su postura legislativa del accionar exclusivo del Ejecutivo. Estas posiciones fueron planteadas, según las mismas fuentes, durante una sesión extraordinaria reciente y reiteradas en reuniones posteriores, en las que se habría solicitado que el Ejecutivo asuma de manera directa la responsabilidad por la resolución que adopte.

Empresas, recorridos y posibles alternativas

En las reuniones mantenidas —tanto la de la mesa institucional de trabajo como en encuentros informales sectorizados— se habrían expuesto dificultades operativas vinculadas al estado de las calles, la diagramación de los recorridos y la infraestructura necesaria para asumir nuevos ramales, aspectos que, según trascendió, fueron señalados por distintas empresas como condicionantes para hacerse cargo del servicio en el corto plazo.

En ese marco, se analizaron —sin definiciones concretas— posibles alternativas transitorias para garantizar la circulación de colectivos, mientras persisten las medidas de fuerza que afectan a determinadas líneas. Algunas empresas que actualmente operan en el distrito habrían participado de esas conversaciones, aunque no existe confirmación oficial sobre acuerdos firmes ni sobre un eventual traspaso de ramales.

También se planteó la preocupación por la circulación de unidades no habilitadas como respuesta informal a la falta de servicio regular. Desde ámbitos municipales se habría reconocido la complejidad de realizar controles estrictos en ese contexto, por el impacto inmediato que tendría en el acceso al transporte para los barrios del oeste y el sur del distrito.

Voces que hablan, pero no firman

En este escenario, El Vespertino recogió testimonios de choferes de distintas líneas que operan en Florencio Varela, todos bajo condición de reserva de identidad.

En el caso de los trabajadores de las empresas de transporte, la decisión de no dar su nombre responde, en algunos casos, al temor a represalias laborales; en tanto que en otros solo se trataría de no estar autorizados por las firmas para realizar declaraciones públicas.

Esta situación de silencio forzado, tanto en el plano político como en el laboral, refuerza un clima donde la información circula mayormente en off the record, sin voces que asuman públicamente las definiciones ni las responsabilidades.

Una decisión pendiente, con impacto directo en la comunidad

A dos días de iniciada la semana hábil, la principal definición sigue pendiente. Distintas fuentes coinciden en que el intendente municipal debería comunicar en las próximas horas cuál será la estrategia adoptada para enfrentar la emergencia, aunque hasta el momento no hubo información oficial difundida por canales institucionales que lleguen a la totalidad de los medios de comunicación y, en consecuencia, a los vecinos.

Mientras tanto, la crisis del transporte continúa afectando el derecho a la movilidad, el acceso al trabajo, la educación y la salud de miles de personas en Florencio Varela, profundizando desigualdades preexistentes en un distrito donde el colectivo es, para amplios sectores, el único medio posible para desplazarse.

El Vespertino continuará siguiendo el desarrollo de este conflicto y dará cuenta de cualquier anuncio oficial o resolución administrativa que permita clarificar el escenario y su impacto social, laboral y comunitario.

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