Tras la salida de El Nuevo Halcón S.A., la Secretaría de Transporte acordó con la Unión Tranviarios Automotor y La Central de Vicente López S.A.C. un esquema de transición para sostener el servicio y los puestos de trabajo. Mientras tanto, choferes mencionan la posible participación de otra firma, sin confirmación oficial.
La línea 148, hasta hace poco operada por El Nuevo Halcón S.A., atraviesa un proceso de reorganización tras las interrupciones en el servicio que afectaron a miles de usuarios en Florencio Varela y San Francisco Solano.
El 1 de abril, la Secretaría de Transporte de la Nación firmó un acuerdo junto a la Unión Tranviarios Automotor y la empresa La Central de Vicente López S.A.C. para implementar un “esquema de transición operativa” que garantice la continuidad del servicio y preserve los puestos de trabajo.
De acuerdo al acta, La Central de Vicente López quedó formalmente a cargo de la línea en esta etapa de emergencia.
Sin embargo, en paralelo al esquema oficial, trabajadores de la línea señalaron que la operación cotidiana estaría vinculada a “Misión Buenos Aires”. En ese sentido, distintas fuentes del sector indican que se trataría de un nombre de fantasía o marca operativa utilizada por La Central de Vicente López S.A.C., aunque hasta el momento no hay confirmación oficial ni documentación pública que detalle ese vínculo en el caso específico de la línea 148.
Este tipo de esquemas no resulta inusual en el sistema de transporte del AMBA, donde en contextos de transición pueden coexistir la razón social formal y nombres comerciales o estructuras operativas que no siempre aparecen reflejadas en los documentos oficiales.
Mientras tanto, lo inmediato sigue siendo la normalización del servicio en uno de los recorridos clave del sur del conurbano, en medio de la incertidumbre de usuarios y trabajadores sobre el futuro definitivo de la línea.
