Trabajadores de la línea aseguran que ese día se definiría la caducidad de El Nuevo Halcón SA bajo la órbita de Micro Ómnibus Quilmes S.A. (MOQSA). A casi 96 horas de una posible resolución, choferes sin cobrar sobreviven gracias a donaciones mientras crece la incertidumbre laboral y familiar en Florencio Varela.

La Línea 148 de colectivos atraviesa un momento decisivo. Según relataron trabajadores de la línea a El Vespertino, tras una reunión entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y los delegados, este martes se realizaría un encuentro con la Secretaría de Transporte en el que se resolvería la continuidad de la concesión actual.
“Los delegados nos informaron que el sindicato armó una reunión con la Secretaría de Transporte este martes. El martes antes del mediodía se va a resolver la caducidad de El Nuevo Halcón y nos vamos a enterar qué grupo empresario se va a hacer cargo de la Línea 148”, expresaron trabajadores de la línea.
De acuerdo a esa información, la empresa dejaría de operar el servicio y la línea pasaría a manos de otro grupo empresario, cuya identidad aún no fue comunicada oficialmente. “El Nuevo Halcón SA bajo la órbita de Micro Ómnibus Quilmes S.A. (MOQSA) dejaría de existir y, al hacerse cargo otro grupo empresarial, veremos qué nombre le pone a la Línea 148”, señalaron.
Salarios adeudados y supervivencia cotidiana
Mientras se aguarda una definición administrativa, la situación económica de los trabajadores continúa siendo crítica. “Nos deben el mes de enero, el 50% del aguinaldo y el viático”, afirmaron los trabajadores de la línea.
En ese contexto, explicaron que existe expectativa de que se destraben fondos para afrontar parte de las deudas. “Mientras tanto, estamos esperando que Micro Ómnibus Quilmes S.A. (MOQSA) reciba subsidios de Nación para que puedan tirar una moneda a los compañeros”, indicaron, sin que hasta el momento exista confirmación oficial sobre esos pagos.
La falta de ingresos regulares impacta de manera directa en la vida cotidiana de las familias. “La angustia de la familia es enorme: hay compañeros que están comiendo de las donaciones que acercan trabajadores de otras líneas, vecinos y gente que se solidariza con esta lucha”, relataron.
Reclamo salarial y rol del Estado
Desde la perspectiva de los trabajadores, el conflicto debe ser visibilizado. “Nos parece interesante compartir con la sociedad, primero, la actitud de lucha en reclamo del derecho al salario”, plantearon.
También apuntaron a la responsabilidad estatal. “Sería interesante destacar cómo el Estado, a través de la Secretaría de Transporte, dilata esta situación, teniendo la responsabilidad no solo de brindarle un servicio a la sociedad, sino de garantizar las fuentes de trabajo”, expresaron.
Según describieron, el clima interno está atravesado por la incertidumbre, aunque convive con expectativas de resolución. “La incertidumbre que reina en la empresa se compensa de alguna manera con la esperanza y la expectativa de que esto se solucione pronto”, señalaron.
Un sistema en crisis
Los trabajadores remarcaron que la situación de la Línea 148 no es un hecho aislado. “Entendemos que tampoco somos los únicos. Hoy hay muchas líneas que no han cobrado y muchas de las que están trabajando cobraron solo la mitad”, afirmaron.
En ese marco, trazaron un diagnóstico más amplio del transporte público. “El sistema empieza a colapsar producto de esta falta de presencia del Estado. El Estado se corre y los empresarios hacen lo que quieren”, sostuvieron.
Asimismo, cuestionaron la gestión empresarial saliente, en el marco de un reclamo laboral y sin que existan hasta el momento resoluciones judiciales o administrativas firmes que determinen responsabilidades. “Sería interesante destacar también la desidia del grupo Micro Ómnibus Quilmes S.A. (MOQSA), cómo la han vaciado, cómo de alguna manera…”, expresaron.
Un desenlace anunciado en Florencio Varela
La crisis de la Línea 148 fue anticipada y documentada por El Vespertino en reiteradas publicaciones que dieron cuenta del deterioro del servicio, los paros prolongados, los pagos incompletos y el impacto social del conflicto en más de 500 familias trabajadoras de Florencio Varela y la región.
A la espera de lo que ocurra este martes 10 de febrero, el futuro de la línea permanece abierto. Lo que sí resulta evidente es que la posible salida de El Nuevo Halcón SA bajo la órbita de Micro Ómnibus Quilmes S.A. (MOQSA) vuelve a poner en el centro del debate local el rol del Estado, la regulación del transporte público y la garantía del derecho al trabajo y al salario.
