El triunfo de los choferes de la 148: cuando la dignidad obrera vence al abandono
Mientras el funcionariado se acomoda para la foto del éxito, la vuelta de la línea es el logro exclusivo de los trabajadores que resistieron meses sin sueldo y de miles de vecinos que sufrieron el desprecio del sistema, recordándole al poder que el territorio no se mueve por decreto, sino por el esfuerzo de los que sostienen el trayecto.
Hay una fascinación casi arqueológica en observar la política del Conurbano, ese ecosistema donde la carencia se administra con la precisión de una relojería suiza y donde lo extraordinario —que un colectivo cumpla su recorrido— termina siendo eyectado al altar de lo milagroso. La reaparición de la Línea 148 en las arterias de Florencio Varela no es, para el ojo entrenado, una simple noticia de servicios. Es una anomalía institucional que se resuelve co...

