En un hecho sin precedentes que pone en jaque el futuro del desarrollo tecnológico en Argentina, la asamblea docente del Departamento de Computación de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA ha resuelto decretar la pérdida del cuatrimestre. Esta medida afecta directamente a las dos carreras de mayor crecimiento y relevancia estratégica en los últimos años: Computación y Ciencia de Datos.

La decisión surge tras una huelga que se mantiene desde el 16 de marzo, motivada por el reclamo del cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Según los docentes, el desfinanciamiento de la universidad pública está forzando la interrupción de la cursada en carreras que constituyen la base de la pujante industria del software en el país.
Los principales factores que han llevado a esta situación extrema son:
- Brecha salarial insostenible: Existe una desproporción gigantesca entre los salarios docentes (que perciben menos de mil dólares incluso con dedicación exclusiva) y los sueldos en las empresas del sector, que oscilan entre los 1.500 y 8.000 dólares.
- Fuga de profesionales: Al ser docentes altamente calificados, cuentan con la opción constante de migrar al sector privado con un salto salarial inmediato, lo que ha provocado que las renuncias se cuenten por miles.
- Dedicación exclusiva: La mayoría de estos docentes se desempeñan únicamente en el ámbito universitario y el sistema público de ciencia y tecnología, por lo que el derrumbe de su poder adquisitivo impacta de manera más profunda.
Un impacto económico de miles de millones
La paradoja de esta crisis radica en que el Estado está asfixiando la fuente de riqueza que pretende fomentar. De acuerdo con datos presentados por los propios docentes en clases públicas, la educación pública genera 14.000 millones de dólares anuales en la industria del software.
Además, se destaca que el 80% de quienes desarrollan Inteligencia Artificial en Argentina se han formado en la universidad pública. La industria tecnológica nacional, que en 2024 facturó más de 22.221 millones de dólares con cerca de 160.000 empleos registrados, depende directamente de los profesionales que hoy no pueden completar su formación.
Un conflicto que se nacionaliza
La pérdida del cuatrimestre en estas carreras clave es vista como la «punta de lanza» de un conflicto que podría extenderse. Mientras los gremios nacionales CONADUH y CONADU han convocado a un paro total para la semana del 26 de mayo, el fantasma de la pérdida del ciclo lectivo comienza a expandirse hacia otras facultades y universidades de todo el país.
La advertencia de la comunidad académica es clara: al desfinanciar la formación de estos profesionales, el gobierno está «matando a la gallina de los huevos de oro», destruyendo el escalón más bajo pero fundamental de toda la estructura productiva tecnológica del país
FUENTE: ANRed
