A más de un año del doble crimen que sacudió a Florencio Varela, la causa sigue sin nada firme. En ese vacío, la palabra de Julieta Salvatierra irrumpe como denuncia, memoria y límite: no cualquier culpable, no cualquier verdad.
En Florencio Varela, donde viven 496.430 personas según el censo 2022, hay algo que no cierra. No es sólo la falta de avances a más de un año del doble crimen de Paloma Gallardo y Josué Salvatierra. Es, sobre todo, el silencio.
El 30 de enero de 2026 se cumplió un año del asesinato de los dos adolescentes. Hoy, 22 de abril de 2026, la causa —caratulada como homicidio criminis causa— sigue sin nada firme y sin personas detenidas, de acuerdo con la información disponible en el expediente y lo informado públicamente por fuentes del caso.
En ese escenario, la voz de la familia insiste.
“En Florencio Varela somos actualmente más de 400 mil habitantes, y no puede ser que nadie haya visto o escuchado nada. Yo sé que hay alguien allá afuera que tiene algo más para decir y no lo dice… y déjenme decirles que lo entiendo.”
Julieta Salvatierra, hermana mayor de Josué, no sólo interpela a posibles testigos. También cuestiona el rumbo de la investigación.
“Entiendo que alguien no quiera acercarse a declarar cuando, todo el tiempo, el enfoque principal de la justicia y de una familia fue agarrar ‘perejiles’, y el municipio de Florencio Varela se los aportaba en bandeja y con moño.”
La causa tuvo hasta el momento una única detención que no prosperó. Según lo informado en su momento por fuentes del caso a la Agencia Noticias Argentinas, un hombre fue vinculado inicialmente a un celular con el mismo número de IMEI que el de Josué, pero peritajes posteriores determinaron que se trataba de otro dispositivo. El sospechoso recuperó la libertad y no quedó imputado en el expediente.
Para la familia, el riesgo no es sólo la falta de resultados, sino también la posibilidad de una resolución apresurada o errónea.
“Pero también quiero que sepan algo: mientras yo esté viva, no me van a traer a cualquier rastrero de barrio como el asesino de la persona más importante de mi vida, y del amor de su vida.”
De acuerdo con la reconstrucción incorporada a la causa y difundida en medios, el 30 de enero de 2025 los adolescentes se dirigían a un gimnasio en la localidad de Bosques. Al perderse contacto con ambos, sus familias realizaron la denuncia por averiguación de paradero. Dos días después, sus cuerpos fueron hallados en un terreno baldío cercano a las vías del Tren Roca.
Los informes forenses citados en la investigación indican que ambos murieron como consecuencia de lesiones graves en la cabeza, compatibles con golpes producidos por un objeto contundente, y que no presentaban signos de defensa.
La hipótesis del robo continúa siendo una de las líneas de investigación mencionadas en el expediente. Sin embargo, la familia la cuestiona.
“El crimen de los chicos fue planeado, y nadie me lo va a sacar de la cabeza, porque el asesino de los chicos no es una persona que quería un morral y dos celulares. El asesino de los chicos los quería ver muertos. ¿Cuál fue su razón? No la sé, tampoco existe. No hay justificación para haber matado a dos hermosos ángeles que vivían para el colegio y amarse.”
En declaraciones públicas previas, Julieta también sostuvo que, por las características del hecho, considera poco probable la participación de una sola persona y planteó la posibilidad de una planificación previa. Estas hipótesis corresponden a la mirada de la familia y, hasta el momento, no fueron confirmadas judicialmente.
Mientras tanto, la causa continúa abierta, sin imputados ni una reconstrucción definitiva de lo ocurrido, según la información disponible.
“Sin mas nada que decir y con un nudo en la garganta,les agradezco de todo corazón a aquellos que puedan compartir para llegar a más gente,gracias de todo corazón!
Justicia por Paloma
Justicia por Josué
Justicia es perpetua, no agarrar perejiles”
En Florencio Varela, la falta de respuestas persiste. Y en ese terreno incierto, la palabra de la familia no sólo reclama justicia: también exige que la búsqueda de verdad no se cierre en falso.

